La sticker salvadora

29 09 2009

Abro los ojos. Es otro día más que sé no lo podré ver. Me tapo la cara con la almohada y ahogo mi grito en ella en un grito desesperado por no poder hacer nada al respecto. Me levanto por el lado derecho de la cama, no es superstición, es porque del lado izquierdo me estorba la silla del escritorio. Me pongo las chanclas. Me paro frente al espejo, me miro y veo a una mujer con el cabello oscuro, no tiene forma pero aun así lo miro bien. Hoy, hoy no me gusto, me digo -que fea estas- . Después miro el pecho – y pienso: bueno, siendo fea por lo menos es algo positivo tenerlos como los tengo, aún se ven firmes, me pregunto ¿cuánto más duraran así?– . Antes de salir de la habitación me pongo el brasier, no vaya a ser que alguno de mis hermanos este en la sala o la cocina. Segundos después decido no salir todavía, tengo mucho tiempo así que prendo el televisor para ver el final del noticiero. Voy a la computadora. La prendo. Cada vez tarda más en iniciar. Pienso que tengo que reacomodar archivos, respaldar fotos, videos, documentos, desfragmentar el disco, para evitar un desastre. Tecleo la clave para entrar, clave que es difícil descifrar para un hacker, por los demás, los que quieran usar mi PC tengo un papel pegado con la clave en la pantalla. Lo primero que hago es revisar el correo. Cinco correos nuevos, uno de los cuales es el que estaba esperando, los demás son cadenas y uno de publicidad. Leo ese que estaba esperando. Sonrío, al final suspiro un tanto desconsolada. Confirmo que no lo veré – ¿Por qué tiene todo que ser tan difícil? – . Reviso los demás correos sin ningún interés. Después paso con las demás cuentas, facebook, twitter, myspace,youtube, mientras escucho el clima. Otro día pero con menos calor. Supuestamente habrá chubascos, ya no les creo nada, eso dijeron la semana pasada e hizo un calor de los mil demonios. Re-pienso de nuevo – ¿no me estaré engañando? Si fuera menos aferrada a las personas no me iría como me va. ¿Quién dijo que él tenía que ser para mí?, ¿un hombre prohibido para mí?- Pienso que debo pararlo, es la solución, esperar a que él pueda arreglar lo que tiene que arreglar antes de que yo me convenza que no es para mí. La sección de espectáculos llama mi atención, no por las noticias, sino por los reporteros que hacen una serie de tonterías estúpidas (imagínense, aparte de tonterías son estúpidas, como debe ser esa sección), pero sirven para despertar a las siete de la mañana. Sigo pensando en que esto no está bien, que quiero cosas imposibles. Se acaban las noticias y cambio de canal al de videos. Esta en comerciales. No debo querer vivir la vida que ya se ha construido con otra persona. Justo ahí, en ese momento, comienza Julieta Venegas a persuadirme “Eres para mí, me lo ha dicho el viento eres para mí, lo oigo todo el tiempo, eres para mí”. Miro hacia el techo. Suspiro. Muevo la cabeza negativamente – ¿Por qué me haces esto? – le pregunto a EL. Tengo ahí una foto de él. La veo – Dios, qué guapo es, si tan sólo me hubiera enamorado de su aspecto físico, tal vez me sería menos difícil tomar la decisión de dejarle, en unos 10 o 20 años más, ya no será igual de guapo.– A un lado de la foto encuentro un texto que me envió, ese donde habla de mí. Hace ya más de un año. – En verdad que revolucioné su mundo– Me levanto de golpe de la silla. Agito mi cabeza y prefiero ponerme en acción. Desayuno. Me baño. Preparo lo que tengo que hacer hoy y así paso el día, pensando en su sonrisa, en su voz, en la poca esencia que me queda de la última vez que lo vi, hace ya más de una semana. – “Dios, como lo extraño”– . Sueño despierta. Pienso cómo sería si él estuviera conmigo en este preciso momento. Salgo de casa para ir al trabajo, otro día más en el cual mi garganta terminará sin voz después de cinco horas de clase.

Llego a clase y pienso de nuevo lo difícil que es vernos. Él durmiendo y yo trabajando, él trabajando y yo durmiendo, yo pensando en él y él… él en sus ocupaciones. El poco tiempo que puede dedicarme y lo mucho que necesito de ese tiempo. – ¿Estoy mal por querer tiempo para mí? No es que sea dependiente pero ¿cómo se mantiene algo vivo? No sé de él, no hay detalles, no hay un te quiero todos los días- Frunzo el ceño sin querer – no pensé que fuera tan cursi

– ¿Maestra, le pasa algo?- me dice uno de mis alumnos. Despierto de mis pensamientos.
– No, nada- sonrío de lado. – La edición de video no lineal…- prosigo mi clase.
Esto de poder hacer varias cosas a la vez me puede traer problemas, pienso.

Tres horas después termino la clase. Salgo corriendo porque si no lo hago, no alcanzo a llegar a la otra escuela. Empieza a llover. Camino lo más rápido posible, menos mal que sólo fue un chubasco. Subo al primer taxi que se para. Odio los corridos. Me pongo mis audífonos y me dispongo a escuchar las canciones que me recuerden a él. Un rayo cae, me asusta y mejor guardo el celular. Bloqueo los corridos pensando de nuevo en él, analizando las posibilidades que hay de poder estar con él algún día. No todo depende de mí, más bien, todo depende de él. Tengo la ventaja que empiezo a acostumbrarme a no verlo, tal vez con el tiempo ya no duela tanto y pueda decidir a no ferrarme a lo que quiero y dejarlo ir, acabar con todo. Ahora me deja algo, pero no siempre lo hace y… ¡ Como te la juegas!, te basta contigo para sentirte querida, me regaño.

-En la comercial mexicana por favor-

Está lloviendo y ya es de noche. Necesito tener cuidado al cruzar la calle para tomar el próximo taxi. Esta vez no hay problema. – Espero no llegar tarde– pienso y veo el reloj al mismo tiempo. 30min. Supongo que llegaré a tiempo. Subo al taxi indicado.

– ¿A descansar señorita? – Me dice el chofer
– No, voy a trabajar –
– ¿Trabaja de noche? –
– Si, doy clases en X universidad –
– ¿Hay turno nocturno? –
– Si –

Le corto la inspiración de sacarme plática al perder mi vista en los negocios de la calle que vamos pasando. De nuevo viene a mi mente… ¡Ah!, me desespero. Esta ya es obsesión, no debo de pensar tanto en el, ¿para qué? ¿Y si mejor me alejo? No lo veo, no puedo verlo cuando quiero, no hay nada en concreto, ni planes de él a futuro, no pude hacer cosas para querer mantenerme enamorada todo el tiempo. ¿Pero y si me equivoco? ¿Y si en verdad hay un destino en esta vida y ese destino es estar juntos? ¿Pero y si no? ¿Y si al final decide que nunca seré tan importante? ¿Si se da cuenta que sólo soy una ilusión porque él ya tiene su vida?, ¿y si nunca se decide a querer ser feliz? Me dice que me quiere, yo lo quiero, pero…. Veo al frente. En el parabrisas hay un sticker que no había visto “El amor todo lo puede”. ¡Puta madre! No sé si esto sólo me pasa a mi o a todo el mundo. Siempre que estoy en el momento donde casi voy a dejar que gane mi razonamiento frío, aparecen este tipo de cosas, canciones, letreros, fotos… a la mejor son sólo cosas, cosas que yo las quiero ver como señales pero no lo son, ¿o sí?

– Bajan en x universidad por favor –

El taxista sólo recibe el dinero. Decido que en esta clase no me ganen mis pensamientos, no pensaré más en esto.
Hoy… hoy ganaron las casualidades. No sé qué pasará cuando gane la frustración.





Frases I

26 09 2009
Hoy en un seminario al que asistí mencionaron una frase que me ha dejado pensando en muchas cosas diferentes.

“El presente carece de futuro si el futuro no actúa en el presente”

No podría haber encontrado frase más certera a mi manera de pensa. Esa frase de “vivir el presente” nos ha distorcionado la manera en que actuamos. Yo vivo el presente porque quiero un futuro y voy escalando para poder alcanzarlo.
Me pregunto es qué estas haciando tu y qué estoy haciendo yo para alcanzar ese futuro. ¿De verdad hay un futuro en dónde nuestros caminos se pueden unir?




23/09/09

24 09 2009

Tuve un flashback, de esos que no me gustan, que me recuerdan etapas de mi vida que me dejaron lastimada por algún tiempo.

No, no es igual, tampoco lo siento igual. Nunca nadie me había transmitido tal confianza, además, esta vez mi intuición no se ha puesto alerta como aquella ocasión; o la has anestesiado o definitivamente esto es más serio de lo que quisiera imaginar.





La reacción masculina

20 09 2009

Hay muchas cosas que nos separaran a mujeres y hombres. Tenemos que aceptar que nunca seremos iguales, eso de la igualdad es un mito, no es igualdad si no equidad lo que deberíamos exigir. Esta diferencia de la que hablo va mas allá de lo físico, tiene que ver con la manera en que nos relacionamos unos con otros en el terreno amoroso.

No pretendo hacer un análisis exhaustivo de las diferencias, sólo son pensamientos que surgen de repente en mi mente y tienen que ver con las relaciones amorosas. Tampoco soy experta en el tema,  nadie puede ser experto, pero si de algo me he dado cuenta en mi corta experiencia es que hombres y mujeres nos morimos de miedo cuando estamos por enamorarnos. Y una parte de ese miedo puede ser por el temor de ser lastimados o por el miedo a perder la libertad. Nos cuesta tanto trabajo decidirnos a amar que se nos pueden escapar muchas oportunidades, tanto hombres como mujeres. Lo chistoso es lo que pasa cuando esa decisión no se da al mismo tiempo. En este punto es donde pienso que radica la diferencia entre hombres y mujeres.

Pueden desmentirme, yo sólo hablo por el conocimiento propio o por situaciones vividas por otras mujeres.  Generalmente  la primera que se quita esa barrera para enamorarse es la mujer.  Debe estar ligado a que somos más emocionales y nos gusta sentirnos enamoradas, ¿pero qué pasa cuando ellos no están preparados al mismo tiempo que nosotras?  No estoy hablando de un compromiso serio, hablo solamente de dejarse llevar por los sentimientos, enamorarse, preocuparse el uno por el otro, que no haya terceros en medio, solo dos personas que se empiezan a querer, donde hay detalles y muestras continuas de cariño. Cuando la mujer se empieza a dejar llevar  y el hombre aun no está preparado y se da cuenta que ella va un paso adelante, se asustan. Entonces ellos  intentan de cierta manera frenar el enamoramiento de nosotras ya sea portándose más fríos, buscando mas “amigas”, dejando las galanterías y los detalles al lado, para que ella no se “engrane”, o simplemente diciéndole a ella que lo que busca es una relación libre, sin un “titulo” que los relacione.

¿Qué hace la mujer cuando esto pasa? Se me ocurren dos reacciones que puede tomar: una, es que lo intente conquistar hasta que el también decida enamorarse y dejar el miedo al lado, es decir, esperarlo a que el proceso en él se dé; la otra es que ella lo tome por un imbécil y decida no dejarse llevar más por sus sentimientos. Pero esta última reacción no viene sola, porque el orgullo de la mujer se hace más grande y para que esa misma persona pueda “conquistarla” de nuevo, será diez veces más difícil.   Claro, esto cuando uno de los dos prefiere quedarse con el miedo a enamorarse y el otro ha decidido vencer el miedo, pero  hay otros casos en los que la decisión de la mujer es la que provoca que el hombre también se deje llevar y al final logren ser una bonita pareja, de esas que todos en el fondo quisiéramos tener.

De todo esto me surgen varias preguntas: ¿Por qué le tenemos tanto miedo a enamorarnos?, ¿por qué cada vez es más difícil que dos personas puedan dejarse llevar por sus sentimientos al mismo tiempo?, ¿por qué nos es tan difícil tomar riesgos en este terreno?, ¿por qué preferimos a la disfrazada libertad en vez del amor?  Y lo que nosotros deberíamos preguntarnos debe ser: ¿qué tipo de hombre o de mujer soy, de los que huyen  o de los que toman riesgos?, ¿qué tanto estoy dispuesto a arriesgar por la persona que me interesa?, ¿el miedo será mas fuerte como para dejar ir la oportunidad de estar con él (la) hombre (mujer) de mi vida?

Piénsenlo, yo preferiría arriesgarme…aunque claro, yo soy mujer.





El pasado

18 09 2009

Lo que hay que tener en cuenta es que las cosas nunca regresan al mismo estado o lugar de antes. El tiempo pasa y hace que éste cause efecto en las cosas, situaciones, emociones, sentimientos y  personas. Nunca volverás a pasar por el mismo lugar, todo se modifica ya sea para bien o para mal, para mejorar o empeorar, para avanzar o retroceder, pero en este último caso cuando retrocedes al lugar en el que estuviste antes, no será igual. Todo lo anterior te hace extrañar eso que “fue” porque sabes que nunca “será” de nuevo.El único remedio es acostumbrarse u olvidar. La mayoría se acostumbra hasta llegar a olvidarlo… y me viene a la mente esa canción de Juan Gabriel “No cabe duda que es verdad que la costumbre…”. En fin, el mundo gira, el tiempo no para. Mientras voy caminando con la ilusión que un día alguien me quiera alcanzar para recorrer  junto a mí lo que me quede por caminar, pero si no…no se…habrá que acostumbrarse a la soledad.





Postales 1

16 09 2009
Puertas 1

Puertas 1

Esto de lo tradicional me pegó el dia de hoy, me hubiese gustado estar en Michoacán para estas fechas.

Callejon e iglesia en Morelia

Callejon e iglesia en Morelia

Callejon Morelia

Callejon Morelia

Monarcas

Monarcas





A la inspiración

16 09 2009

El motivo de poder escribir o no eres tu.

No sé si la inspiración es mia o tuya…pero ¡Que bueno que te encontré!

Esto es para ti. Gracias por seguir ahi.