Quiero

12 08 2009

Quiero un día poder dormir escuchándote cantarme al oído, que tu voz sea mi arrullo y tu aliento mi remanso.

Quiero sujetar tu mano, caminar por la playa y poder reír juntos en una noche iluminada por el reflejo de la luna en el mar.

Quiero llorar, pero llorar de alegría porque alguna de tus metas o mis metas se han cumplido.

Quiero disfrutar de una película contigo comiendo palomitas, y que al final hablamos de que tanto son ha gustado.

Quiero amanecer cantando una canción y que terminemos haciendo un dúo de ella mientras hacemos la cama.

Quiero despertarme al sentir tus labios en mis ojos y que mi sonrisa haga que desees besar mis labios.

Quiero poder tallarte la espalda en una tina, descansar ahí contigo después de haber tenido un día con mucha carga de trabajo.

Quiero desvelarme por estar platicando abrazados en la cama o porque disfrutamos de nuestro amor entre las sabanas.

Quiero distraerte mientras escribes tus canciones, y que dejes tu guitarra a un lado para yo ocupar su lugar y quieras tocar una armonía con mi cuerpo.

Sólo quiero sonreír una y otra vez como lo hago ahora por pensar en todo lo que quiero hacer contigo. Son tantas cosas las que quiero y están relacionadas contigo, que podría escribir un libro entero de todo lo pienso.





Vivir planeando

11 08 2009

Me lo han dicho tantas veces, no se debe planear, hay que vivir al día, pero no es que no quiera hacerlo, es que no sé cómo vivir de esa manera.

Suena tan bien, eso de hacer lo que te plazca en el momento, de actuar según sientas, según desees; de no ver que hay más allá del hoy, de no pensar en los demás más que en mí. No, definitivamente no puedo.

Cuando no pienso en futuro, cuando no planeo, siento que no tengo ningún propósito. Si no pensara en futuro desde hace tiempo  habría dejado de darle sentido a la vida. Pero sea lo que sea, lo que salga de cualquier evento, siempre miro hacia futuro, pienso que cuando pase ese bache, siempre habrá algo que me estará esperando cuando me recupere, o si no, eso que me propongo o que planeo para mi futuro, es la fuerza para seguir adelante. Si no veo lo que hay más allá, siento que no estoy viviendo y es esto lo que me lleva a querer planear todo.

Es verdad que muchas veces me he topado con que eso que planeé no se pudo dar, y entonces viene la frustración porque las cosas no salieron como yo quería. Es como cuando te arreglas tanto para agradar a alguien que irá a una fiesta, y esa persona nunca llega; claro, te sientes bella, pero te sientes frustrada porque el principal propósito no se llevó a cabo… por eso que dejé de arreglarme para los demás, lo hago para mí o por lo menos eso intento.

Pero ¿es qué es tan malo planear?, No, creo que el problema no es planear, el problema es cuando nuestros planes dependen de los demás. Se tiene que planear para uno mismo, en donde sólo nosotros seamos los responsables de que las cosas ocurran. Todo esto nos lleva al individualismo, en dónde yo sea la única persona de la cuál deba preocuparme o en la cual pensar, y para mí el individualismo es una especie de soledad forzada: “Cómo no puedo confiar en los demás”, prefiero estar sola, hacer todo individualmente sin crear realmente una sociedad o relaciones duraderas… no quiero eso para mí.

Yo quiero vivir planeando, no quiero vivir con lo que se me va presentando al día sin pensar el porqué está presentado. Todo lo que ocurre tiene un porqué, ¿por qué no aferrarte a lo que realmente deseas y pelear por ello? ¿por qué no planear y agarrarte de eso para poder seguir a tu destino?

El día que yo deje de luchar por lo que he planeado (que generalmente es por lo que deseo) ese día, dejaré de ser yo… ¿o a caso es que la vida hizo que aparecieras para que yo me diera cuenta de una manera cruel que no se puede planear y que de la manera que he estado viviendo hasta ahora no es lo que debe ser?





De identificaciones

11 08 2009

“Es él, para eso estoy viva” dice Carola, el personaje femenino de la película La princesa Masai cuando le es cuestionado el querer dejar todo lo que tiene por irse con un guerrero de una tribu africana. Esta frase implica un deseo  transformado a realidad ante los ojos de alguien.

La princesa Masai, es una película basada en un hecho real en la que se cuenta la historia de  una mujer suiza que al viajar a África se enamora de un hombre que pertenece a una tribu africana; ella con sólo verlo siente que tiene que seguirlo y así lo hace. La cuestión es que la diferencia cultural e ideológica es demasiado grande, los dos tienen que luchar para poder sobrevivir a ese sentimiento que surgió en ambos.

Con esta película podría hablar de muchísimos temas: diferencia entre prácticas culturales, contraste entre ideologías, la posición de la mujer frente a diferentes sociedades, la discriminación, el seguimiento de ideales, en fin, muchos temas, pero a mí, esa frase con la cuál comienzo este texto simplemente me mata cualquier otro argumento. Es una frase que mueve mis fibras más sensibles, mis deseos e ideales más preciados.

Por si no lo han notado, la frase no es “vivo por él” es:”para eso estoy viva”, no está hablando de que esa el valor que le da a esa persona es tan grande que ella sólo vive porque el también lo hace; no, esta frase habla sobre haber encontrado el motivo por el cual nació el personaje y la alegría que se tiene al haberse dado cuenta que ese motivo por fin lo ha encontrado.

No sé si soy la única, pero ese es el motivo que busco, quiero saber porque tengo que estar viviendo en este planeta.

Como siempre he pensado, la vida está llena de casualidades, todas son importantes porque son  cómo los letreros que se plantan en nuestro comino de esta travesía que tenemos que emprender. Algunas de esas casualidades nos acompañan durante un tiempo y se van, otras llegan para acompañarnos hasta el fin de nuestras vidas, pero el encontrar eso que nos abre la mente para poder decir: ¡sí! ¡Es por esto que estoy viva!, estos amigos, esta familia, este trabajo, este hombre o mujer al cuál queremos es para m, es algo que no todas las personas logran hacer en su vida; no logran reconocer el motivo por el que nacieron.

Es una frase que muy en mi interior quiero pronunciar en algún momento de mi vida. Hablo de casualidades; pero el día que yo pueda pronunciar ¡es él, para eso estoy viva!, ese día, estoy segura lo diré feliz de poder haber encontrado el motivo por el cual vivo, el motivo por el cual creer ciegamente en el amor, en pocas palabras, estaré feliz por haber encontrado la casualidad más grande de mi vida.





Si querer es poder

11 08 2009

Deseos en camino de convertirse en realidad, o tal vez sólo imaginación que se quedará en el plano de la mente.

¿Qué es lo que espero? ¿Qué es lo que necesita pasar para que mi casualidad esté frente a mí, que no me quiera dejar ir, que no me deje ir? ¿Cuánto tiempo tiene que pasar para poder empezar a vivir el resto de mi vida?

Quiero poder respirar mi propio viento sin temor a estar respirando el de alguien más; quiero vivir sin temor a equivocarme, sin temor a ser un obstáculo en la vida de alguien, pero tampoco quiero ser mi propio obstáculo.

Quiero ser el deseo de alguien más, su refugio; quiero que alguien me necesite, que alguien duerma y despierte pensando en mí, pero además que cuando lo haga yo esté a su lado.

Yo he sido esa persona muchas veces, la que desea a otra persona, la que busca su refugio, la que necesita a alguien.  Ahora quiero que sea diferente, ahora quiero que sea mutuo, quiero ser y que sean ese alguien. Quiero un mundo para dos, quiero construir y que construyan junto a mí nuestro propio mundo; donde los miedos, imaginación, dudas no existan, que todo sea real, que al mirarse los ojos no necesites usar palabras porque cada uno puede transmitir sus sentimientos con el brillo de la mirada.