La especialidad del tiempo

19 08 2009

El tiempo tiene la fuerza de transformarlo todo y para ello algunos ejemplos:

El cabello negro con el tiempo se torna blanco.

La piel tersa con el tiempo se arruga.

La vista eficaz con el tiempo podría serlo solamente con gafas.

La memoria se pierde con el tiempo.

El conocimiento con el tiempo puede ayudar a transformar las cosas o por el contrario destruirlas.

Las amistades con el tiempo se distancian si no hay comunicación.

El amor con el tiempo puede hacerse solido o desaparecer.

Las palabras adecuadas también se pueden borrar con el tiempo si no las vuelves a escribir.

Con el tiempo se me puede olvidar que no es tarde haberte encontrado si no me lo vuelves a decir.





Relojero

19 08 2009

Veo pasar cada grano de arena en cámara lenta, uno por uno, como si lo que cae fueran plumas, mientras que el tic tac de los otros relojes parece incansable, como si en ellos el tiempo no se hubiera detenido; después, veo de nuevo el reloj de arena y parece lento, a veces parado.
No sé si está dañado, tal vez es un complot de todos los granos de arena que no quieren dejar pasar al mismo tiempo, o es que la arena se ha mojado tanto por mi culpa que se está quedando estancada.
Pero todo eso no es lo importante, el problema es que el resultado son días y noches que parecen eternas, del mismo color, sin sol y luna. Estoy presa en ese reloj de arena, no puedo salir, siento que un día es de 72 horas y lo sombrío es que no sé cómo reparar un reloj de arena.





Pertenencias

12 08 2009

No sé hasta cuando voy aprender a no esperar que aparezcas. Antes esperaba que aparecieras por las noches, después por las tardes. Antes aparecías, ahora no.
Y yo, como una estúpida sigo esperando. Sentada como siempre, con la ilusión  que tal vez hoy si tengas tiempo para mi, que quieras regalarme un poco de tu tiempo.
Pero el tiempo no nos pertenece, tu tiempo no me pertenece, tú no me perteneces.

Nunca nos pertenecerá el tiempo, nunca me pertenecerá tú tiempo y tú nunca me pertenecerás.





Reciclaje

12 08 2009

Pasan los días, las horas, los minutos, los segundos y tú no estás aquí. Me asfixia el mismo aire que respiro. Es como si  me hubiera encerrado en un cuarto  muy pequeño sin ventilación y  después de acabarme el oxigeno que había en el, sólo me queda aspirar el bióxido de carbono. Estoy reciclando el aire hasta que vengas y puedas darme un poco del tuyo.

Parece increíble que estando lejos, te necesite para poder respirar tranquilamente.